El niño se fortalece: aumenta a 75 % la probabilidad de que sea el más fuerte de la historia

El niño se fortalece: aumenta a 75 % la probabilidad de que sea el más fuerte de la historia
El niño se fortalece: aumenta a 75 % la probabilidad de que sea el más fuerte de la historia
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  • Se completa el cuarto trimestre móvil consecutivo con condiciones de El Niño presentes tanto en la atmósfera como en el océano Pacífico ecuatorial.
  • Aumentó la probabilidad al 75% de que el fenómeno sea el más intenso de los últimos 76 años. 
  • El Niño se está fortaleciendo, con una probabilidad mayor al 90% de un evento muy fuerte durante el último trimestre del 2026 y primero del 2027. 

El Ideam informa a la ciudadanía, a las autoridades territoriales, a los sectores productivos y a las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres que las condiciones de “El Niño” continúan fortaleciéndose en el océano Pacífico tropical, de manera excepcional, siendo este el cuarto trimestre móvil de persistencia, de acuerdo con el monitoreo permanente realizado por el Ideam y los análisis emitidos por los principales centros internacionales de predicción climática, entre ellos la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA).

El 3 de septiembre de 2026 la Organización Meteorológica Mundial indicó que “Según los pronósticos de los Centros Mundiales de Producción de la OMM, la probabilidad de que El Niño persista hasta febrero de 2027 es excepcionalmente alta, de casi el 100 %. Es la primera vez que un boletín El Niño/La Niña Hoy es tan categórico, lo que evidencia el amplio consenso existente en la vasta red de expertos de la OMM”; en referencia a uno de los eventos más que ha evolucionado de una forma excepcional durante el 2026.

La más reciente actualización del Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA, indica que los índices de Oscilación del Sur, tanto el tradicional como el ecuatorial confirman que el sistema océano-atmósfera mantiene características consistentes con un evento El Niño. Sus características en la última medición indica que fueron significativamente negativos, con valores cercanos a 2 desviaciones estándar durante agosto. En conjunto, el sistema acoplado océano-atmósfera continúa en desarrollo y fortalecimiento, con un elevado contenido de calor subsuperficial y una respuesta atmosférica cada vez más acoplada al calentamiento oceánico.

El sistema acoplado océano-atmósfera continúa en desarrollo y fortalecimiento, con un elevado contenido de calor subsuperficial y una respuesta atmosférica cada vez más acoplada al calentamiento oceánico. Los modelos dinámicos y estadísticos de predicción climática coinciden en proyectar la persistencia del fenómeno hasta el primer trimestre del 2027, con una intensidad de muy fuerte. De igual manera, los escenarios probabilísticos más recientes indican que durante el último trimestre del 2026 hay una probabilidad de 75 %, de que sea el más intenso desde 1950. 

En consecuencia, con las características especiales de este evento, asociadas con su rápida intensificación e intensidad, los principales centros internacionales de monitoreo climático, entre ellos la NOAA, el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI), la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Ideam, mantienen un alto nivel de confianza en la continuidad e intensificación del evento durante los próximos meses.

Este escenario requiere un seguimiento permanente de las condiciones hidrometeorológicas del país, así como el fortalecimiento de las acciones de preparación y gestión del riesgo por parte de las autoridades nacionales y territoriales, considerando que un evento El Niño de intensidad fuerte o muy fuerte puede generar alteraciones significativas en los patrones de precipitación, incrementos de temperatura del aire, reducción de caudales en algunas regiones y una mayor probabilidad de ocurrencia de incendios de la cobertura vegetal en distintos sectores del territorio nacional.

Los análisis técnicos realizados por el Ideam indican que, de mantenerse la evolución prevista por los modelos climáticos internacionales, podrían presentarse incrementos de la temperatura del aire por encima de los valores climatológicos normales en diferentes regiones del país (Pacífica, Andina y Caribe, principalmente), así como reducción significativa de las precipitaciones. 

“Estas condiciones favorecen una mayor evapotranspiración, incrementan la demanda hídrica de los ecosistemas y sectores productivos, y pueden contribuir al desarrollo de episodios de estrés hídrico, especialmente en zonas con alta vulnerabilidad o con antecedentes de déficit de precipitación. Con la actualización más reciente se ratifica el cuarto trimestre móvil de condiciones de El Niño, con una probabilidad del 75 % de que se convierta en uno de los fenómenos más intensos registrados. Colombia avanza hacia su consolidación y desde el IDEAM mantenemos el monitoreo permanente para brindar información oportuna que permita a los territorios prepararse frente a sus posibles impactos”, señaló la teniente coronel Carolina Rueda, subdirectora de Meteorología del Ideam.

Así mismo, la disminución de las lluvias y el aumento de las temperaturas podrían generar una reducción progresiva en los caudales de ríos y quebradas, menores niveles en embalses y reservorios, afectaciones en la disponibilidad del recurso hídrico para consumo humano, actividades agropecuarias, generación hidroeléctrica y sostenimiento de ecosistemas estratégicos. Estas condiciones también pueden incrementar la probabilidad de ocurrencia de incendios de cobertura vegetal, deterioro de la calidad del aire en algunas regiones y afectaciones sobre la productividad agrícola y pecuaria.

Ante este panorama, el Ideam recomienda a las autoridades nacionales, regionales y locales fortalecer las acciones de seguimiento hidrometeorológico, revisar y actualizar los planes de contingencia para la gestión del recurso hídrico, promover medidas de ahorro y uso eficiente del agua, implementar estrategias preventivas frente a incendios de cobertura vegetal y mantener activos los mecanismos de monitoreo y alerta temprana. 

El Instituto continuará realizando seguimiento permanente a la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas, emitiendo información técnica actualizada que permita apoyar la toma de decisiones oportunas para la reducción del riesgo y la adaptación frente a los posibles impactos asociados al fenómeno El Niño.

Impactos:

  • Mayor probabilidad de reducción de lluvias en regiones Pacífica, Andina y Caribe; incremento de temperaturas, mayor evapotranspiración y episodios de estrés hídrico.
  • Riesgo de disminución de caudales y niveles bajos en embalses, en las regiones anteriormente mencionadas con afectación al abastecimiento humano, agricultura, generación hidroeléctrica y ecosistemas estratégicos.
  • Posible aumento del riesgo de incendios de cobertura vegetal y deterioro de la calidad del aire en zonas vulnerables.
  • Impactos en sectores productivos: pérdidas agrícolas y pecuarias, mayor demanda sobre sistemas de agua y servicios públicos.
  • El Niño y las altas temperaturas aumentan olas de calor y podrían afectar la salud humana generando: deshidratación (especialmente en niños y adultos mayores) insolación, favorecen la reproducción de mosquitos y la transmisión de (dengue, zika y chikungunya), elevan enfermedades respiratorias por incendios y deterioro del aire, y aumentan el riesgo de brotes por escasez o contaminación del agua.

El Ideam invita a la ciudadanía, autoridades territoriales, sectores productivos y organismos de gestión del riesgo a consultar de manera permanente la información oficial disponible a través de los Boletines de Predicción Climática, los Boletines de Seguimiento al Fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), los pronósticos meteorológicos, hidrológicos y las alertas vigentes emitidas por la entidad. 

De igual manera, se invita hacer uso de la nueva aplicación móvil “IDEAM en tu Mano”, una herramienta diseñada para facilitar el acceso oportuno a información hidrometeorológica, climática y de alertas para todo el territorio nacional. Estos productos constituyen la fuente oficial de información para el seguimiento de las condiciones ambientales del país y apoyan la toma de decisiones informadas frente a los posibles efectos asociados a la variabilidad y el cambio climático.